Te me fuiste como agua entre los dedos, tan de pronto que aún no lo concibo.
Los sueños, los deseos, los planes... todo murió de tajo, sin aviso, sin remedio.
No me duele tanto la tristeza como me duele la decepción,
decepción por tu falta de ganas de luchar, de vencer la distancia, el tiempo,
las diferencias, el miedo...
julio 29, 2009
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