julio 29, 2008

Y tú no estás...

El escenario es perfecto: me encuentro frente a mi escritorio, el sonido de las teclas al escribir estas líneas hacen compañía al suave viento que siento en mi cara. Frente al escritorio, la ventana. Esa ventana que me muestra el mundo como un aparador o será acaso al revés?
Las vías del tren me separan del verde campo donde podría caminar de tu mano, si tan solo estuvieras aquí.

Qué largas caminatas y pláticas compartiríamos bajo la luz de las estrellas o bajo la lluvia que mojaría cada uno de nuestros pasos de baile... Ese olor a tierra mojada nos invitaría a dejar nuestro calzado y correr como un par de niños hasta caer por el cansancio y juguetear en el pasto.

La obscuridad de la noche nos abrazaría con sus murmullos misteriosos, me mirarías con ojos temerosos y ahora sería yo quien te sostendría en mis brazos, quien te protegiera de esos dragones y fantasmas, quien encontrara un hechizo para transportarnos a una aventura nueva, si tan solo estuvieras aquí.

Si tuvieras un nombre y una cara, una figura a cuál aferrarme. Si un día caminando por la calle nuestras miradas se encontraran y ese vacío que siento hoy de pronto se llenara. Si con una sonrisa me dijeras "quieres ir a cazar dragones esta noche?"