agosto 22, 2008
agosto 15, 2008
Un deseo
Si un hada me concediera un deseo
le pediría que el tiempo volviera
para ver esos atardeceres reflejados en el lago
y sentir tu mano entrelazada con la mía.
O le pediría que las distancias recortara
que tu casa fuera vecina de la mía
para poder espiar por entre la reja
y ver cómo es para tí cada día.
Mejor le pediría que tus compromisos cambiaran
que las decisiones tomadas revirtiera
que volando a tus brazos me arrojara...
Y una vez que el hada mi deseo cumpliera,
le pediría tu sonrisa como un regalo
un regalo ganado por mi esfuerzo en olvidarte
por ese empeño que mostré tanto tiempo.
Juntos por siempre estaríamos
como lo planeamos hace años,
sentados al atardecer en un parque
hablando de la vida que deseamos,
calculando cuán largo puede ser el beso más apasionado
o cuán lejos podemos llegar caminando.
Con los pies enlazados despertaríamos
con la ilusión de compartir un nuevo día,
de ir a donde el viento nos llevara
sin planes, sin mapas.
Pero no, al hada mejor le pediría
que me extrañaras como yo te extraño a tí
y el resto de la historia
los dos la escribiríamos.
le pediría que el tiempo volviera
para ver esos atardeceres reflejados en el lago
y sentir tu mano entrelazada con la mía.
O le pediría que las distancias recortara
que tu casa fuera vecina de la mía
para poder espiar por entre la reja
y ver cómo es para tí cada día.
Mejor le pediría que tus compromisos cambiaran
que las decisiones tomadas revirtiera
que volando a tus brazos me arrojara...
Y una vez que el hada mi deseo cumpliera,
le pediría tu sonrisa como un regalo
un regalo ganado por mi esfuerzo en olvidarte
por ese empeño que mostré tanto tiempo.
Juntos por siempre estaríamos
como lo planeamos hace años,
sentados al atardecer en un parque
hablando de la vida que deseamos,
calculando cuán largo puede ser el beso más apasionado
o cuán lejos podemos llegar caminando.
Con los pies enlazados despertaríamos
con la ilusión de compartir un nuevo día,
de ir a donde el viento nos llevara
sin planes, sin mapas.
Pero no, al hada mejor le pediría
que me extrañaras como yo te extraño a tí
y el resto de la historia
los dos la escribiríamos.
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